- f. nombre: Super heroína de DC Comics que aparece en historietas, dibujos animados y películas. Se la ideó como un personaje puramente feminista y la mayoría de los escritores la describen así. Sus poderes incluyen un nivel de súper fuerza e inteligencia superior al de superman, vuela, es inmortal, súper velocidad, habilidades luchadoras altamente desarrolladas…
- m. nombre: Wonder Woman, síndrome: dícese de la heroína femenina que ha interiorizado tanto el papel de mujer maravillas que se comporta como tal.
Poderes:
- Capacidad para hacer TODO sola
- Incapacidad de recibir ayuda por parte de los demás
- Cuenta con 8 manos invisibles para llevar todo tipo de cosas; maletas, compra, bolsas…
- Aterroriza al género masculino con su fuerza desmesurada
- Apropiación de los poderes masculinos (autoestima infinita, conocimientos ilimitados, autodeterminación, seguridad…)
- Sus lágrimas son de gran valor ya que sólo aparecen en soledad y pueden arrebatarle todos los poderes
* * *
Cada tarde al llegar a mi casa me encuentro con una vecina “wonder woman” cargada como una mula y dos niños. Os informo que para coger el ascensor hay 2 tramos de escalera. Como siempre me brindo a ayudarla ya que su estampa me parece cómica: Mano derecha en el carrito con el niño, mano izquierda con la bolsa de la compra más el triciclo de la niña y por supuesto la niña correteando por donde le da la gana… Ella agobiada, gritando, haciendo una fuerza inhumana…y…
”Hola! ¿Te ayudo? ¿te llevo el carrito?”… “NO tranquila, puedo yo sola”.
Brutal señora vecina, ya se que es capaz de hacerlo sola pero no hay necesidad. Por una parte desprecia mi ayuda una y otra vez. Dos, me sentiré mucho mejor ayudándola que viendo lo mal que lo pasa y tres, para ella sería una liberación en vez de aguantar tanta presión.
Ejemplos como este nos los encontramos a diario: Decirle un piropo a este tipo de mujer es casi imposible:
- Él: “Hola, qué guapa estás hoy”
- Ella: “Tú también, me encanta la corbata que llevas”
Las Wonder Women son incapaces de aceptar cualquier tipo de detalle o ayuda por parte de los demás.
Hace unos años también era una Wonder Woman y supongo que algo también debe de quedar. La necesidad de demostrar todo lo que valía, que era autosuficiente, con poder, dirigiendo mi vida crearon un muro alto, fuerte, hermoso. La fachada perfecta de la Mujer Maravillas, pero tras esos muros deseando que alguien los supere y pueda ver la mujer real que hay de tras; sensible, cariñosa, serena, romántica, vulnerable… Una mujer que aunque capaz de hacer cualquier cosa por sí sola es persona y no una heroína de cómic.
Tras tantos años de lucha para alcanzar los derechos que nos pertocaban; Conseguir dejar de ser sombra para ser luz, encontrar un lugar en la sociedad como ser inteligente y capaz, tener la capacidad de decidir nuestro sino, sentir la libertad entre nuestros dedos… Y al llegar, miramos hacia a tras y vemos que la cima la hemos pasado y nos encontramos más allá, en un terreno inhóspito de valores muy diferentes a los nuestros pero que con la imitación falseada como la de los miles de bolsos de Louis Vuitton, que quieren pero nunca son, adoptamos roles que hoy al liberarnos del peso de llegar casi a un 90% de los derechos deseados, nos damos cuenta que aquello que imitamos no va con nosotras, ni con nuestro carácter, ni con nuestra concepción de la vida, ni de los negocios ni de la familia.
Pero…
Los muros son tan altos que tirarlos y dejarnos ver con nuestras imperfecciones y puntos vulnerables nos aterra. Pero es una cárcel tan hermosa y segura; la fachada perfecta.
Anhelamos que nos cuiden como princesas, que nos cortejen, nos seduzcan, nos amen como mujeres y sobre todo poder apoyarnos en un hombre que nos ayude a levantarnos cuando caemos. Pero lo que expresamos y mostramos dista mucho de lo que esperamos.
Deseamos mostrar una forma de ver el mundo diferente; liderar en femenino con esa mano izquierda y capacidad para el consenso, emprender en femenino por esas dotes de organización, estilo y fuerza de voluntad. Ofrecer una alternativa valiente, honesta y real de un mundo en el que los valores románticos como la ilusión, la pasión, la integridad son los pilares y donde la dulzura mueva el mundo.
Así que empecemos tirando a bajo nuestros propios muros, no nos de miedo a decir que nos gusta lo cursi, lo femenino, ni que nos conozcan con nuestras debilidades porque justo esto nos hará más fuertes. Dejemos que lo vean… dejemos que lo saboreen…




























