Otro años más traspaso las puertas de entrada y un tumulto de almas cargadas con la última tecnología en Zoom se desperdigan por toda la feria. Cuerpos embutidos en licras, mujeres con cuerpos de adolescentes sin curvas, pecho ni gracia, latex, siliconas… pero sobre todo ritmos mecánicos, sentimientos falseados, giros de cabeza que buscan un rincón sin miradas para dejar de actuar.

 

Bienvenidos al salón del PORNO de Barcelona.

 

Sí, lo se, le cambié el nombre, pero es que cada año me pasa lo mismo. Cruzo mi ciudad hasta la sede de lo que es supuestamente la cumbre de lo erótico con la esperanza de que haya un cambio en la industria y salvo el hecho de que encuentro más féminas, este evento es lo mismo año tras año y por supuesto de erótico…NADA.

 

Pero, ¿porqué no llamarlo por lo que es? ¿Porno?

 

¿Tal vez porque el PORNO connota lo obsceno, lo oscuro, lo sórdido, lo oculto? Y esto bajo  nuestra mente aún llena de tabúes católicos no nos permite llamarlo por su nombre y relegamos el erotismo a un concepto mecánico y sin vida.

Eros, Dios del amor, padre de la palabra erótico, exaltador de uno de los placeres y sentimientos más puros y auténticos relegado a falsedades, conceptos inventados y escaso de sentimiento.

 

El porno, al que por supuesto respeto con la libertad con la que contamos, ofrece un mundo inventado, fantasías en muchos casos absurdas y completamente desconectado con lo que es la realidad. El cual hace su cometido de una manera profiláctica, antiséptica y deshumanizada.

 

Siento si algún amante del porno se ofende, pero esto no es una crítica al uso, sino al hecho de que se apropien de un concepto superior y que no tiene nada que ver.

 

Stands que venden dildos desmsurados, ropa que te despreviene de toda dignidad, intercambio un supuesto momento de placer por unas monedas, mujeres y hombres objeto que solo me muestran lo obvio del acto sexual…

 

-“Sigo sin entenderlo, sin comprender dónde está lo que me debería excitar y en cambio sólo siento…RECHAZO”-

 

Salón de lo erótico…NO, del porno Sí…